Sube tu imagen
Arrástrala a la zona de carga, pulsa para elegirla o pégala con Ctrl+V. Puedes soltar varias a la vez. El archivo se queda en la memoria de tu navegador: no viaja a ningún sitio.
Tus archivos nunca salen de tu dispositivo
Reduce el peso de tus fotos hasta un 80 % y convierte entre JPG, PNG y WebP. El procesamiento ocurre dentro de tu navegador: no subimos tus archivos a ningún servidor.
100 % privado: se procesan en tu dispositivo, no se suben a ningún servidor
Tu navegador no admite procesamiento en segundo plano: las imágenes grandes pueden tardar un poco más. Todo sigue siendo local.
Tres pasos, sin registro y sin esperas de subida.
Arrástrala a la zona de carga, pulsa para elegirla o pégala con Ctrl+V. Puedes soltar varias a la vez. El archivo se queda en la memoria de tu navegador: no viaja a ningún sitio.
Deja que el modo automático elija formato y calidad, o abre los ajustes manuales para fijar calidad, formato, ancho, alto, DPI y metadatos.
Verás el peso original, el final y el porcentaje ahorrado. Descarga una imagen o todas juntas en un ZIP.
Comprimir una imagen consiste en guardar la misma foto ocupando menos bytes. Hay tres palancas y esta herramienta usa las tres: bajar la calidad de codificación, cambiar a un formato más eficiente y reducir las dimensiones cuando son mayores de lo que se va a mostrar.
Los formatos con pérdida (JPG y WebP) tiran información que el ojo humano apenas percibe. Entre el 100 % y el 85 % el archivo baja muchísimo y la diferencia visual es casi nula. Entre el 85 % y el 70 % sigue siendo difícil notarlo en fotografías. Por debajo del 60 % empiezan a verse bloques en los cielos y halos alrededor de los bordes con mucho contraste. Nuestra recomendación práctica: 80 % para web, 90 % si la imagen se va a imprimir o recortar después.
Convertir un JPG a WebP suele ahorrar entre un 25 % y un 35 % adicional con la misma calidad percibida. En capturas de pantalla y gráficos con zonas planas, pasar de PNG a WebP puede recortar el peso a la mitad o menos. Esta tabla resume cuándo usar cada uno:
| Formato | Tipo | Transparencia | Mejor para | Peso típico |
|---|---|---|---|---|
| JPG | Con pérdida | No | Fotografías | Referencia |
| PNG | Sin pérdida | Sí | Logotipos, capturas, gráficos | 2 a 10 veces más que JPG en fotos |
| WebP | Ambos | Sí | Casi todo en la web | 25-35 % menos que JPG |
| HEIC | Con pérdida | Sí | Fotos de iPhone | Muy eficiente, poco compatible |
Una foto de móvil moderna mide unos 4000 × 3000 píxeles. Si va a verse en una columna de blog de 800 píxeles de ancho, sobra el 75 % de la información. Reducir el ancho a lo que realmente se muestra divide el peso por cuatro o más antes de tocar la calidad. En los ajustes manuales puedes fijar el ancho, el alto o ambos, con la relación de aspecto bloqueada o libre.
Al activar la compresión automática, la herramienta analiza cada imagen antes de tocarla: mira si tiene transparencia, cuenta cuántos colores distintos usa y mide qué proporción de píxeles son planos. Con eso decide si es una fotografía o un gráfico, elige el formato de salida más eficiente que tu navegador sepa escribir y aplica una calidad entre el 80 % y el 90 %. Además limita el lado mayor a 4096 píxeles y nunca entrega un archivo más pesado que el original: si no consigue ahorrar, te devuelve tu imagen intacta y te lo dice.
No hace falta confiar en nuestra palabra. Abre las herramientas de desarrollo de tu navegador (F12), ve a la pestaña Red, arrastra una imagen y comprímela: no verás ninguna petición de subida. Los únicos archivos que se descargan son los de la propia web y, si usas una imagen HEIC, el decodificador que hace falta para abrirla.
Seis razones concretas, no eslóganes.
El motor de compresión se ejecuta en tu equipo con las APIs Canvas y Web Workers. No hay servidor de imágenes porque no hace falta: tu navegador ya sabe descodificar y volver a codificar fotos.
Tus archivos no se suben, no se copian y no se guardan. Puedes comprobarlo: abre las herramientas de desarrollo, pestaña Red, y verás que al comprimir no sale ninguna petición con tu imagen.
Ni email, ni contraseña, ni límite diario. Entras, arrastras la imagen y descargas. No hay marcas de agua ni versiones de pago escondidas.
Como no hay subida ni cola de servidor, el tiempo total es solo el de tu procesador. Una foto de 4 MB suele estar lista en menos de un segundo.
JPG, PNG y WebP en cualquier combinación, más HEIC de iPhone como entrada. GIF y BMP también se aceptan como origen (se usa el primer fotograma).
Hasta 40 imágenes a la vez, cada una con su estado, su ahorro y su botón de descarga, además de un ZIP con todo el conjunto.
El procesamiento por lotes funciona igual que con una sola imagen: suelta hasta 40 archivos y cada uno aparece en su propia fila con la vista previa, el nombre, el formato, las dimensiones, el peso original y el peso final. Mientras se procesan verás el estado de cada uno —Procesando…, Completado o Error— y una barra de progreso general.
Al terminar tienes dos opciones: descargar imagen a imagen desde su fila, o pulsar Descargar todo para obtener un ZIP con el lote completo. El ZIP se genera también en tu navegador, así que tampoco viaja a ningún servidor.
El trabajo pesado corre en un Web Worker, un hilo aparte del que dibuja la página. Por eso la interfaz sigue respondiendo aunque proceses fotos de 40 megapíxeles: puedes seguir moviendo el ratón, abrir la comparación o quitar un archivo de la lista mientras el resto se comprime.
Lo que más nos preguntan sobre comprimir y convertir imágenes.
Usa un formato con pérdida a una calidad alta y reduce las dimensiones a lo que realmente necesitas. En la práctica: calidad 80 % y ancho ajustado al del contenedor donde se va a mostrar. Esa combinación suele quitar entre el 60 % y el 85 % del peso sin diferencias visibles.
Si la imagen es un logotipo o una captura con texto, evita bajar mucho la calidad: los bordes nítidos son lo primero que se degrada. Ahí conviene PNG o WebP a calidad 90 %.
Depende de dónde lo hagas. En la mayoría de compresores online tu foto se sube a un servidor, se procesa allí y se borra pasado un tiempo que decide el proveedor. En esta herramienta no hay subida: el navegador descodifica y vuelve a codificar la imagen en tu propio equipo, así que el archivo nunca sale de tu dispositivo.
No. Ni al comprimir, ni al convertir, ni al descargar. Puedes verificarlo con la pestaña Red de las herramientas de desarrollo: al procesar una imagen no se genera ninguna petición de subida. También puedes cargar la página, desconectar el wifi y seguir comprimiendo.
JPG es un formato con pérdida pensado para fotografías: comprime muy bien los degradados pero no admite transparencia. PNG es sin pérdida y admite transparencia, lo que lo hace ideal para logotipos, capturas y gráficos, pero pesado para fotos. WebP hace las dos cosas: tiene modo con y sin pérdida, admite transparencia y pesa bastante menos que ambos.
Para la web, casi siempre sí: con la misma calidad percibida pesa entre un 25 % y un 35 % menos y además soporta transparencia. Lo admiten todos los navegadores modernos desde 2020. Sigue prefiriendo JPG si la imagen va a abrirse en programas antiguos, enviarse a una imprenta o subirse a plataformas que aún no aceptan WebP.
Por orden de impacto: reduce las dimensiones a las que se va a mostrar, cambia a WebP y después ajusta la calidad. Si tienes prisa, el modo automático hace las tres cosas por ti con valores conservadores.
Sube el JPG, elige Ajustes manuales, selecciona WebP como formato de salida y descarga. También tienes una página específica para convertir JPG a WebP con el ajuste ya preparado.
Sí, hasta 40 por tanda. Cada una muestra su propio progreso y su propio ahorro, y al terminar puedes descargarlas de una en una o todas juntas en un ZIP.
Por defecto sí, y es lo recomendable antes de publicar: se eliminan la geolocalización, el modelo de cámara y la fecha. Si necesitas conservarlos y trabajas con JPG, desmarca Eliminar metadatos en los ajustes manuales. En PNG y WebP no es posible conservarlos con este método.
Todas funcionan igual: en tu navegador, sin subir nada.
¿Buscas otra cosa? Mira el centro de herramientas de imágenes.