Sube tu imagen
Arrástrala a la zona de carga, pulsa para elegirla o pégala con Ctrl+V. Puedes soltar varias a la vez. El archivo se queda en la memoria de tu navegador: no viaja a ningún sitio.
Sin subir tus imágenes a un servidor
Reduce el peso de logotipos, capturas y gráficos sin perder el canal alfa. Y si necesitas ahorrar de verdad, te explicamos cuándo conviene pasar a WebP.
100 % privado: se procesan en tu dispositivo, no se suben a ningún servidor
Tu navegador no admite procesamiento en segundo plano: las imágenes grandes pueden tardar un poco más. Todo sigue siendo local.
Tres pasos, sin registro y sin esperas de subida.
Arrástrala a la zona de carga, pulsa para elegirla o pégala con Ctrl+V. Puedes soltar varias a la vez. El archivo se queda en la memoria de tu navegador: no viaja a ningún sitio.
Deja que el modo automático elija formato y calidad, o abre los ajustes manuales para fijar calidad, formato, ancho, alto, DPI y metadatos.
Verás el peso original, el final y el porcentaje ahorrado. Descarga una imagen o todas juntas en un ZIP.
PNG es un formato sin pérdida: guarda cada píxel exactamente como está, incluido el canal de transparencia. Esa fidelidad es su virtud —perfecto para logotipos, iconos, capturas con texto y gráficos— y también la razón de su peso: una fotografía guardada en PNG puede ocupar diez veces más que en JPG.
Como no hay información que descartar, comprimir un PNG manteniendo el formato tiene un margen limitado. Estas son las tres vías reales, de menos a más ahorro:
Al reprocesar el PNG se elimina todo lo accesorio: metadatos, perfiles y trozos de datos que arrastran muchos editores. Si además reduces las dimensiones —un icono de 1024 px que se muestra a 128 px, por ejemplo— el ahorro es inmediato y sigue siendo sin pérdida.
WebP admite transparencia igual que PNG y pesa muchísimo menos. En capturas de pantalla y gráficos planos es normal bajar entre un 60 % y un 85 %. Es el camino que recomendamos si la imagen va a una página web: convertir PNG a WebP.
Si el PNG es en realidad una fotografía con fondo opaco, pasarlo a JPG recorta el peso drásticamente. Ojo: las zonas transparentes se rellenarán de blanco. Tienes la conversión preparada en PNG a JPG.
Sobre la reducción de paleta: algunas herramientas de escritorio bajan un PNG de 24 bits a 256 colores indexados y consiguen ahorros enormes. Esa técnica necesita un cuantizador que el navegador no incluye, así que aquí no la ofrecemos. Preferimos decírtelo antes que prometer un ahorro que no podemos dar: para gráficos planos, WebP consigue un resultado equivalente o mejor.
Lo que más nos preguntan sobre comprimir y convertir imágenes.
No. PNG es sin pérdida, así que la imagen resultante es píxel a píxel igual que la original. Lo que baja el peso es la limpieza de metadatos y, sobre todo, el redimensionado.
Sí, tanto si guardas en PNG como si conviertes a WebP. Solo se pierde al convertir a JPG, que no admite canal alfa y rellena esas zonas de blanco.
Porque no hay nada que descartar sin cambiar de formato. Si necesitas un ahorro grande, convierte a WebP: es la opción con mejor relación calidad/peso y conserva la transparencia.
No desde el navegador: requiere un cuantizador de color que las APIs estándar no incluyen. WebP consigue un resultado equivalente o mejor sin ese paso.
WebP, prácticamente siempre. Mantiene transparencia, pesa mucho menos y lo admiten todos los navegadores modernos. Reserva el PNG para cuando necesites máxima compatibilidad con software antiguo.
Sí. Los PNG guardan la densidad en un bloque llamado pHYs y lo escribimos con el valor que indiques en la configuración avanzada.
Todas funcionan igual: en tu navegador, sin subir nada.
¿Buscas otra cosa? Mira el centro de herramientas de imágenes.