Sube tu imagen
Arrástrala a la zona de carga, pulsa para elegirla o pégala con Ctrl+V. Puedes soltar varias a la vez. El archivo se queda en la memoria de tu navegador: no viaja a ningún sitio.
Conversión local, sin subir tus archivos
El cambio de formato con mejor relación esfuerzo/resultado para una web: mismo aspecto, entre un 25 % y un 35 % menos de peso.
100 % privado: se procesan en tu dispositivo, no se suben a ningún servidor
Tu navegador no admite procesamiento en segundo plano: las imágenes grandes pueden tardar un poco más. Todo sigue siendo local.
Tres pasos, sin registro y sin esperas de subida.
Arrástrala a la zona de carga, pulsa para elegirla o pégala con Ctrl+V. Puedes soltar varias a la vez. El archivo se queda en la memoria de tu navegador: no viaja a ningún sitio.
Deja que el modo automático elija formato y calidad, o abre los ajustes manuales para fijar calidad, formato, ancho, alto, DPI y metadatos.
Verás el peso original, el final y el porcentaje ahorrado. Descarga una imagen o todas juntas en un ZIP.
WebP usa un compresor más moderno que JPG: predice bloques a partir de los vecinos y aplica un filtro que suaviza los bordes de bloque, el defecto más visible del JPG a calidades medias. El resultado práctico es que, con la misma calidad percibida, un WebP pesa entre un 25 % y un 35 % menos. En fotos con mucho cielo, piel o degradados la diferencia es todavía mayor.
En la mayoría de páginas, la imagen principal es el elemento que Google mide como Largest Contentful Paint. Si esa imagen pasa de 420 KB a 280 KB, el LCP baja de forma directa y proporcional al ancho de banda del visitante. Es más barato que cualquier optimización de servidor y no requiere tocar el código de la web.
WebP funciona en Chrome, Edge, Firefox, Opera y Safari (desde macOS Big Sur e iOS 14, es decir, 2020). Cubre por encima del 96 % del tráfico mundial. Los casos en los que aún conviene servir JPG:
Para esos casos tienes el camino de vuelta en WebP a JPG.
Tu JPG ya perdió información al crearse. Al convertirlo a WebP se vuelve a comprimir con pérdida, así que técnicamente se degrada un poco más. A calidad 82 % eso es invisible en pantalla y el ahorro compensa de sobra. Si la imagen es crítica y conservas el archivo original sin comprimir, exporta el WebP directamente desde él.
Lo que más nos preguntan sobre comprimir y convertir imágenes.
Entre un 25 % y un 35 % con la misma calidad percibida, según el contenido de la foto. En imágenes con grandes zonas suaves la diferencia puede superar el 40 %.
Se aplica una segunda compresión con pérdida, así que en teoría sí, pero a calidad 80-85 % no es apreciable. Usa el comparador antes/después con tu propia imagen para confirmarlo.
Todos los modernos: Chrome, Edge, Firefox, Opera y Safari desde 2020. Cubre más del 96 % del tráfico. Solo tendrías problemas con software muy antiguo o con algunos clientes de correo.
Sí. Suelta hasta 40 archivos, se convierten uno tras otro sin bloquear la página y los descargas juntos en un ZIP.
No es lo habitual: las imprentas trabajan con TIFF, PDF o JPG de alta calidad. Para impresión, quédate con el JPG original a calidad alta.
No. La conversión la hace el propio navegador con el codificador WebP que ya lleva incorporado.
Todas funcionan igual: en tu navegador, sin subir nada.
¿Buscas otra cosa? Mira el centro de herramientas de imágenes.