Sube tu imagen
Arrástrala a la zona de carga, pulsa para elegirla o pégala con Ctrl+V. Puedes soltar varias a la vez. El archivo se queda en la memoria de tu navegador: no viaja a ningún sitio.
No almacenamos tus imágenes
Ajusta la calidad con el deslizador, comprueba el resultado con el comparador y descarga. Tus JPG se procesan en tu dispositivo, no en un servidor.
100 % privado: se procesan en tu dispositivo, no se suben a ningún servidor
Tu navegador no admite procesamiento en segundo plano: las imágenes grandes pueden tardar un poco más. Todo sigue siendo local.
Tres pasos, sin registro y sin esperas de subida.
Arrástrala a la zona de carga, pulsa para elegirla o pégala con Ctrl+V. Puedes soltar varias a la vez. El archivo se queda en la memoria de tu navegador: no viaja a ningún sitio.
Deja que el modo automático elija formato y calidad, o abre los ajustes manuales para fijar calidad, formato, ancho, alto, DPI y metadatos.
Verás el peso original, el final y el porcentaje ahorrado. Descarga una imagen o todas juntas en un ZIP.
JPG no guarda píxeles sueltos: divide la imagen en bloques de 8 × 8, los convierte a frecuencias y descarta las que el ojo humano percibe peor. El deslizador de calidad decide cuántas se descartan. Por eso el mismo número de calidad da resultados muy distintos según la foto: un retrato con fondo desenfocado aguanta calidades bajas mucho mejor que una captura de pantalla llena de texto.
| Calidad | Uso recomendado | Qué esperar |
|---|---|---|
| 95 – 100 % | Archivo maestro, impresión | Apenas ahorra; solo si vas a reeditar |
| 85 – 92 % | Fotografía profesional en web, porfolio | Sin diferencias visibles ni ampliando |
| 75 – 85 % | Uso general en web y blogs | El punto dulce: mucho ahorro, calidad intacta |
| 60 – 75 % | Miniaturas, imágenes secundarias | Ligeros artefactos en degradados |
| < 60 % | Solo si el peso manda | Bloques visibles en cielos y sombras |
Cada vez que guardas un JPG con pérdida partiendo de otro JPG, la degradación se acumula. Si tu archivo ya venía comprimido de WhatsApp o de una web, comprimirlo otra vez al 80 % ahorrará poco y restará algo de calidad. La regla práctica: comprime siempre desde el original más limpio que tengas y hazlo una sola vez.
Si conviertes un PNG con fondo transparente a JPG, esas zonas se rellenan de blanco: es una limitación del formato, no un fallo. Cuando necesites transparencia y peso bajo, usa PNG a WebP.
Un JPG de móvil arrastra un bloque EXIF con la fecha, el modelo de cámara, los parámetros de disparo y —si tenías la ubicación activada— las coordenadas GPS exactas. Al comprimir se eliminan por defecto. Si necesitas conservarlos (por ejemplo, para mantener la fecha de disparo en tu archivo fotográfico), desmarca Eliminar metadatos: solo en JPG podemos volver a incrustarlos.
Lo que más nos preguntan sobre comprimir y convertir imágenes.
Sin pérdida absoluta, no: JPG es un formato con pérdida por definición. Lo que sí se puede es comprimir sin pérdida visible, que en la práctica es lo que importa. A calidad 85-90 % el resultado es indistinguible del original en pantalla y suele pesar la mitad.
Ninguna. Son el mismo formato: la extensión .jpg apareció porque las versiones antiguas de Windows solo admitían tres letras. Puedes usar los dos indistintamente.
Casi siempre porque ya estaba comprimido. Si el archivo viene de WhatsApp, de una red social o de una web, gran parte del margen ya se aprovechó. Prueba a reducir el ancho o a convertirlo a WebP, que sí aporta un ahorro extra.
Sí, en la configuración avanzada. Ten en cuenta que el DPI es solo una etiqueta que indica a qué tamaño físico debe imprimirse: no añade ni quita píxeles ni cambia la calidad en pantalla.
Sí, hasta 40 archivos por tanda, cada uno con su propio resultado, y un botón para descargarlos todos en un ZIP.
No. Se descodifican y se vuelven a codificar dentro de tu navegador. Puedes desconectar internet después de abrir la página y la herramienta seguirá funcionando.
Todas funcionan igual: en tu navegador, sin subir nada.
¿Buscas otra cosa? Mira el centro de herramientas de imágenes.